La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet «El abismo ha lanzado su grito: la profundidad ha elevado sus dos manos.»
HABACUC, 111, 10
Entonces, ¡oh!, ¡espanto de mi vida!, ¡oh!, ¡visión que me transformó el mundo en un sepulcro, que instaló la locura en mi alma! Examinando los ojos de la muerta, vi claramente recortarse, como un cuadro, el ribete de papel violeta que bordeaba la parte superior del muro. Y en este cuadro, reflejado de esta manera, vi una escena que cualquier lengua, muerta o viva (no dudo un instante en afirmarlo), bajo el Sol y la Luna, es incapaz de expresar.
¡Oh! ¡Cómo describirlo! ¡Qué imaginación podrá llenar la despreciable vaciedad de las palabras que voy a trazar!
El paroxismo de la ardiente inquietud que me agitaba hacía temblar el oftalmoscopio entre mis dedos, y el rayo de luz danzaba en los ojos del cadáver, en los grandes ojos invertidos, vítreos, fijos, desorbitados, desplegados!
Y esto es más o menos lo que yo veía: