La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet Sin embargo —he de confesarlo—, ¡soy vÃctima de un mal hereditario que desde hace mucho tiempo se mofa de los esfuerzos de mi razón y de mi voluntad! Consiste en una aprensión, una ANSIEDAD sin un motivo preciso, en una palabra, en una ANGUSTIA, que me atrapa como una crisis, me hace saborear todas las amarguras de una brusca e infernal inquietud, ¡y todo ello con el pretexto, muy a menudo, de irrisorias futilezas!
¿No es como para rechinar los dientes sentir el alma emponzoñada de un modo tan mortal como éste? Me siento confundido cuando pienso en ello.
Como soy un espÃritu cultivado, me doy fácilÂmente cuenta de todas las cosas: pero ¡es cuÂrioso! me defiendo bien, por ejemplo, en acúsÂtica, e incluso en fÃsica, con la ayuda de los dos repentinos extremos del frÃo y del calor, el ruido del viento. ¡Bien!, pero cuando oigo el viento, tengo miedo. Me pongo lÃvido, con los mil estreÂmecimientos del silencio, producidos por las más simples causas.