La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet Me estrechó la mano sin levantar la cabeza. Abotoné bien mi hopalanda, a causa del viento, y descendí a mi camarote, abandonando a sir Henry Clifton a sus sueños, bajo la protección e inspiración especiales de la noche, el vino de Constanza y el mar.