La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet Sus hĂ©roes interesan principalmente porque mueren en una página para resucitar en la siguienÂte. En estas páginas, que recorren febrilmente los ojos, se proyectan al tiempo las venerables somÂbras de Orfeo, Homero, Virgilio y Dante —asĂ como del mismo Chapelain—, y, resumiendo, este hombre, este moralista, representa desde ahora la pura expresiĂłn del arte moderno en su renaÂcimiento y madurez. AsĂ es apreciado entre nosÂotros. E incluso yo, despuĂ©s de esta Ă©poca de exilio en las islas Chinchas, tenĂa prisa por venir a poner un pie furtivo e inseguro en tierra franÂcesa para dedicarme por entero a la lectura de sus nuevas colecciones, sin ofrecerme las pĂşblicas hojas encumbradas por su genio más que algunas migajas desprendidas de su autorizada y fuerte pluma.
Igualmente habĂa cogido (iba a olvidarme de decirlo) dos o tres volĂşmenes de un antiguo dipuÂtado francĂ©s, ex par de Francia, si he de creer lo que me afirmĂł muy atolondradamente el capitán, y las obras de un cuentista americano editadas en Richmond, en Carolina del Sur.