La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet —¡Pero id a buscar entonces un átomo de buen sentido en las contradicciones de las personas que son lo suficientemente tontas como para «penÂsar»! ¡Cuando está demostrado que eso no puede llevar a nada, puesto que nunca se convence uno a sà mismo!
En cuanto al Magnetismo, a las curiosÃsimas experiencias de Dupotet y de Regazzoni, les prestaba una credulidad sin lÃmites. En esta ocasión no me encontraba yo lejos de compartir algunas de sus opiniones, pero en un sentido más sereno y lúcido, por supuesto.
El pervertido viejo creÃa firmemente en los golpes dados a alguien a distancia, en las pasioÂnes bruscamente excitadas por la sola voluntad del magnetizador, en las riquezas artificiales, en los dolores de un parto artificial, en las flores envenenadas con la mirada, en fin, en los signos del esoterismo sacerdotal que formulan la reproÂbación.