Antes de Adán
Antes de Adán Tenía cinco años de edad cuando fui por primera vez al circo. Me sacaron de allí enfermo... mas no de algún atracón de cacahuetes o de indigestión de limonada. Dejádmelo contar. Cuando entramos en las jaulas de los animales, rasgó el aire un rugido crujiente. Me solté de la mano de mi padre y me lancé en vertiginosa huida hacia la entrada; chocaba con la gente, tropecé y caí, sin dejar de llorar, aterrorizado. Mi padre, al recogerme trataba de consolarme, mostrando cómo la multitud permanecía indiferente y descuidada ante aquellos rugidos; me prodigó sus caricias y me inspiró la seguridad de que nada podía ocurrirme.