Antes de Adán
Antes de Adán Quizá si mi libro llega a manos de algún psicólogo, me achacará el uso de la frase: “disociación de la personalidad”. Conozco la verdadera acepción de esta palabra y, sin embargo, me veo obligado a utilizarla a mi manera, a falta de otra expresión más exacta. Me defenderé echando la culpa a la imprecisión de nuestro idioma. Y ahora vamos a explicar el uso, bueno o malo, de la frase.
Hasta que, ya siendo joven, asistí a la Universidad, no encontré la verdadera clave de la explicación de mis sueños y su causa. Pero en la Universidad conocí la evolución y la psicología y me enseñaron la explicación de varios estados mentales no acostumbrados. Por ejemplo, tenéis el sueño de la caída en el espacio, conocido de todo el Mundo, prácticamente, por experiencia propia y directa. Mi profesor me dijo que esto era un recuerdo racial, originario de nuestros antecesores, que vivían en los árboles. La posibilidad de caerse era para ellos una eterna amenaza. Muchos perderían la vida de esa manera; todos debieron experimentar horribles caídas, salvándose al agarrarse a las ramas cuando rodaban hacia el suelo.