Antes de Adán

Antes de Adán

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero Chachalaca... hizo que la vida del hogar fuera una carga pesada para mi madre y para mí, y no quiero referirme con esto al nido lleno de goteras, sino al grupo viviente que formábamos los tres. Chachalaca era muy mal intencionado al perseguirme, único propósito que mantuvo firmemente durante más de cinco minutos seguidos. Además, al correr del tiempo, mi madre había ido cediendo en mi defensa, y creo que, a fuerza de trifulcas promovidas por Chachalaca, llegué a serle molesto. Lo cierto es que la situación iba de mal en peor, y se agravaba tan rápidamente, que me habría de ver obligado a dejar para siempre mi hogar por decisión propia. Pero me fue negada la satisfacción de llevar a cabo este acto de independencia. Antes de que me dispusiera a marcharme, me arrojaron violentamente. Quiero explicároslo con todo género de detalles.

Un día, cuando yo estaba solo en el nido, encontró Chachalaca la deseada oportunidad. Mi madre y él se habían marchado juntos hacia los pantanales de las fresas. Pero debía tenerlo todo preparado de antemano, porque le sentí venir por el bosque, solo, gruñendo y encolerizándose a sí mismo. Como era costumbre entre todos los de nuestra Horda cuando estaban o querían estar coléricos, se detenía de cuando en cuando para martillarse el pecho con los puños cerrados.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker