Antes de Adán
Antes de Adán «Era niño todavÃa. No obstante, soñaba ser un músico eminente, tan sobresaliente que toda Europa habrÃa de rendirse ante mi arte.»
Yo también era niño. ¿Por qué no habÃa de llegar, a mi vez, a ser lo que Signa soñaba?
La vida en aquel rancho californiano, en fin, era lo más soso y tonto que se pueda imaginar. Y yo me pasaba los dÃas soñando navegar más allá de la lÃnea del horizonte, para ver Mundo. Ya por aquel entonces comenzaba a experimentar extrañas impresiones que me sugerÃan la belleza. Mi alma se inclinaba a lo hermoso, pese a que todo lo que me rodeaba era abiertamente feo. Aquel paisaje de cerros y llanuras me causaba una opresión indecible: no conseguà amarlo hasta que, habiéndolo perdido de vista, lo recreé en mi memoria.
Me marché del rancho antes de haber cumplido los once años. Fui a vivir en Oakland. Allà aproveché todo el tiempo que pude en leer cuanto vino a mi alcance en la Biblioteca Libre y Pública. Leà tanto que llegué a experimentar los primeros sÃntomas del baile de San Vito, debido al exceso de lectura y la consiguiente falta de ejercicio fÃsico.
