Antes de Adán

Antes de Adán

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Dimos entonces suelta a nuestra garrulería locuaz. Hormigueábamos fuera de las cavernas, examinando las huellas de las garras sobre los peñascales del escarpado y charlando todos a la vez. Uno de los dos perseguidos por Diente de Sable hasta la doble caverna era casi adolescente. Habían salido ambos muy orgullosos de su refugio, pavoneándose ante la multitud que, admirada, había comenzado a rodearles. Pero apareció entonces en medio de nosotros la madre del más joven y descargó sobre él su tremenda ira, tirándole de las orejas, arrancándole el pelo y dándole una soberana paliza, mientras gritaba como un demonio. Era una mujerona rolliza y muy peluda, que hacía las delicias de la Horda al verla zurrar a su hijo. Agarrándonos los unos a los otros y rodando juntos al suelo en la explosión de nuestra gran alegría, prorrumpimos en estridentes carcajadas.

La Horda, a pesar de vivir en el reino del terror, era muy reidora. Teníamos el sentido del ridículo. Nuestra alegría era gargantuesca e irrefrenada. No sabíamos hacer las cosas a medias. Ante las escenas cómicas que advertíamos, inmediatamente nos deshacíamos en convulsiones de risa. Las cosas más sencillas y toscas nos parecían cómicas. ¡Oh! Vivíamos en una perpetua carcajada. Os lo puedo asegurar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker