Aventura
Aventura —Es una broma, nada más —explicó ella, finalmente—. Vamos, si no se rÃe conmigo, pensaré que se ha enfadado. Eso es, rÃase. Pero —añadió alarmada— tampoco se rÃa demasiado, que tiene usted dolor de muelas. En fin, recuerde que me prometió que no volverÃa a discutir conmigo, mientras que yo tengo la posibilidad de molestarle cuanto quiera. Y para comenzar, ahà tenemos el Flibberty-Gibbet. No sabÃa que se trataba de un cúter tan grande, aunque está hecho una pena. El cordaje es realmente sensacional, pero el primer ventarrón se llevará todo el aparejo de las velas de proa. Al pasar a su lado, me he fijado en la cara que ponÃa Noa Noah. No ha dicho nada, pero su rostro no podÃa ser más burlón. No se lo he censurado.
—El capitán está postrado por la fiebre —explicó Sheldon— y se ha visto en la necesidad de prescindir del piloto, que se quedó en Ugi para arreglar ciertas cuestiones… Allà perdà al comerciante Oscar. Y ya se puede imaginar usted qué clase de marineros son los negros.