Aventura
Aventura —Llámelo como le plazca, pero no lo haremos más, ¿de acuerdo? —y se movió en su asiento, esperando el comienzo inmediato de hostilidades—. ¡Tengo que hablar por mÃ, únicamente! —se apresuró a rectificar—. Lo que querÃa decir es que, en lo que a mà respecta, en el futuro evitaré cualquier disputa. ¡Vaya! Tiene usted la virtud de hacerme decir tonterÃas sin abrir siquiera la boca. Siempre empiezo con la mejor intención, y ya me ve, ahora…
—Diciendo tonterÃas —completó ella.
—Esa es su forma de atajarme —se quejó él.
—¡Pero si no habÃa dicho nada! Estaba tan tranquila, escuchando embelesada sus promesas de paz, y me sale otra vez con una ofensa.
—¡No exagere!
—Bueno, ha dicho que yo era horrible, o algo parecido. Ya me gustarÃa haber terminado mi bungalow. Mañana mismo empezaré a construirlo.
El gesto de sus labios contradecÃa aquellas palabras, pero Sheldon se sentÃa más inquieto que nunca por lo mucho que le molestaban las risas de la muchacha.