Aventura
Aventura En un rincón de la empalizada anidaba un halcón. A David Sheldon le dio la impresión de que también el pájaro estaba enfermo, y aquel pensamiento le animó levemente, como si ya tuviese un compañero de penas y fatigas. Ordenó tocar la campana en señal de que todo el mundo parase de trabajar, y después, montando nuevamente a espaldas de su criado, realizó el último reconocimiento del día.