Aventura
Aventura Cuando apareció Sheldon, ella lo miró fijamente y se dio cuenta de que aquellos individuos no le causaban una impresión agradable, a pesar de que los esperaba. Efectivamente, tras una rápida conversación sobre temas sin importancia, los condujo hasta su despacho.
Por la tarde, Joan le preguntó a Lalaperu adónde se habían marchado los visitantes.
—¡Oh, Dios! —exclamó el indígena—. Mucho pasear. Mucho mirar. Mirar árbol, mirar tierra donde está árbol, mirar puente, mirar almacén mirar tierra sin trabajar, mirar río, mirar barca… ¡Oh Dios! Mirar mucho. Todo.
—¿Qué clase de tipos son? —preguntó ella.
—Amos importantes de hombres blancos —fue la escueta respuesta del negro.
Pero Joan se dio cuenta de que debían de ser hombres importantes en las Islas Salomón, y que el minucioso examen de los libros y de la plantación eran malos presagios.