Aventura
Aventura Después de prepararlo todo y firmar un contrato minucioso, redactado rápidamente a petición de la joven, Sheldon se quedó paseando más de una hora por su habitación, absorto en meditaciones sobre el disparate al que acababa de dejarse arrastrar. Se encontraba en una situación absurda, aunque no más insoportable que la de antes ni más rocambolesca que la que ella habrÃa creado al establecerse en Pari-Sulay. Nunca se habÃa encontrado con una mujer más independiente y, al mismo tiempo, más necesitada de un protector, que aquella joven desembarcada ante su hacienda con ocho indÃgenas, un revólver de gran calibre, una bolsa de oro y el entusiasmo por los negocios caracterÃstico de una imaginación romántica y aventurera.