Aventura
Aventura —Debe ser la Martha, que regresa —aventuró Tudor.
—En absoluto; la luz está demasiado baja —replicó Joan—. Y se mueven además con la ayuda de remos. ¿No los escucha? Nunca podrÃan arrastrar de esa forma una goleta del peso de la Martha.
—Aparte de que la Martha cuenta con un motor de gasolina de veinticinco caballos —añadió Tudor.
—Un barco como ese es el que nos hace falta a nosotros —señaló la muchacha—. Tengo que ver si consigo una goleta con motor, aunque le tenga que añadir uno viejo.
—Eso incrementarÃa los gastos, al tener que pagar a un maquinista —objetó Sheldon.
—Pero lo compensarÃamos con la rapidez de los viajes. Además, si usted no pensara igual que un hombre de la Edad Media, yo podrÃa pilotar el barco, y nos ahorrarÃamos más que el sueldo del maquinista.