Aventura
Aventura —Mire sus rizos, también —dijo Sheldon, riendo.
El cautivo estaba aterrado. De acuerdo con sus ideas, ya solo podÃa esperar la muerte. A pesar de ello, no se dejaba amedrentar por sus enemigos, y los miraba desafiante; hasta que sus ojos se posaron en Joan, la primera mujer blanca que veÃa en su vida.
—¡Demonio! Los salvajes comieron a ese joven —dijo Charley.
Lo dijo dándole tan poca importancia que Joan se giró tranquilamente para ver lo que llamaba su atención, y se encontró frente a la cabeza de Gogoomy. Era lo que habÃan visto suspendido entre el humo. TodavÃa estaba fresca, y de no haber sido por los ojos cerrados, toda la ruda hermosura y la salvaje virilidad que Joan habÃa encontrado en él habrÃan aparecido ahora en aquella cabeza velada por la humareda.