Aventura
Aventura —Si encontramos una sola cabeza de hombre blanco, quemaremos el poblado. ¡Eh, Charley! ¿Dónde suelen colocar las cabezas?
—Imagino que estarán en la choza del hechicero; es esa grande de ahÃ: la casa del demonio.
Era, en efecto, la choza más grande del poblado, exageradamente adornada con esteras de tejidos multicolores en los que habÃan sujetado monstruosas cabezas de hombres y animales. Pasaron entre las cabañas abandonadas y llegaron al santuario, de cuyas vigas colgaban racimos de plantas para espantar los malos espÃritus. A ambos lados habÃa hileras de tótems de rústica talla, e Ãdolos consistentes en un leño sin forma rodeado de esteras podridas. El aire era irrespirable en su interior, impregnado de miasmas y emanaciones corruptas de pedazos de pescado, y cráneos de perros y de cocodrilos.