Aventura
Aventura Durante los diez dÃas que Tudor permaneció convaleciente, reinó la tranquilidad en Beranda. Los trabajos de la plantación iban perfectamente. Cualquier asomo de sublevación parecÃa haber desaparecido con el escarmiento de Gogoomy y sus compinches. Veinte trabajadores negros que habÃan terminado su contrato fueron repatriados en la Martha, y los demás demostraban excelentes cualidades para el trabajo, bajo el trato bondadoso que tenÃan. Mientras recorrÃa la plantación, Sheldon meditaba sobre los beneficios que le debÃa a Joan: los trabajadores de Poonga-Poonga eran magnÃficos; frutas y verduras amenizaban sus comidas; la Martha, arrebatada al mar por una limosna, comenzaba a dar sus frutos a pesar de la lentitud con que la gobernaba Kinross, y Beranda, salvada de la quiebra, veÃa acercarse el dÃa de los frutos, engrandecida cada dÃa que se talaban los árboles de la selva, se desbrozaban los matorrales y se plantaban cocoteros.
