Aventura
Aventura —¿Es que no sabe decir nada que sea verdaderamente educado? ¿O se debe a su carácter inglés? —le recriminó la joven, con un gesto y una mirada maliciosos—. Le aconsejo que se lea La mujer americana y el marido inglés, de Gertrudis Atherton.
—Se lo agradezco, pero ya lo he leÃdo. Está ahà —dijo Sheldon, señalando hacia sus estanterÃas repletas de libros—. Pero me parece un libro muy parcial.
—Todo lo que no haya sido escrito por un inglés debe parecérselo, ¡claro! —contestó ella—. Por eso nunca me han caÃdo bien los ingleses. El último que conocà era un capataz, al que mi padre tuvo que echar.
—Una golondrina no hace verano.
—¡No imagina usted la cantidad de locuras que hizo aquel inglés! Y tenga la cortesÃa de no hacerme más boba de lo que ya soy.
—Intentaré complacerla.