Aventura

Aventura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En cualquier caso, Sheldon no se sentía muy feliz. Su educación y su propio carácter moderado protestaban constantemente contra lo violento e inconveniente de aquella situación. Beranda, que solo contaba con un hombre blanco, no era el lugar más adecuado para Joan Lackland, y se estrujaba la cabeza en busca de una solución, e incluso lo comentaba con la propia joven. El vapor procedente de Australia solo llegaría al cabo de tres semanas.

—Lo que está claro —decía Joan— es que usted no desea que me quede en esta casa. Mañana mismo botaremos nuestra embarcación y me iré con mis hombres a Tulagi.

—¡Pero si ya le he dicho que es imposible! —exclamó Sheldon—. Allí no hay nadie. El gobernador se encuentra en Australia, y solo verá usted a un hombre blanco, un auxiliar y antiguo marinero, que tiene bajo su responsabilidad el gobierno de las Islas Salomón y la custodia de unos cien presos negros. Además es tan grosero que lo primero que hará será sacarle cinco libras de multa, por no haber estado primero en Tulagi, que es el puerto de entrada. Es un tipo sin escrúpulos.

—Entonces me iré a Guvutu —dijo ella.

Sheldon negó con la cabeza.

—Allí solo se encontrará las fiebres y a cinco blancos borrachos. No puedo dejar que se vaya.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker