Aventura
Aventura Joan enviaba el bote a veinte millas de distancia, en busca de naranjas y limones, lamentándose de que no hubiesen plantado en Beranda desde el principio los árboles que daban estos frutos, mientras Sheldon se sentÃa humillado en lo más Ãntimo por no tener ni siquiera un pequeño jardÃn dentro de la hacienda. Las manzanas que él habÃa considerado como maleza aparecÃan ahora en la mesa convertidas en sabrosos postres, o se convertÃan en un pudin delicioso que le arrancaba exclamaciones de felicidad. Los plátanos de la selva eran servidos de diez formas diferentes, crudos o cocidos, y cada presentación resultaba mejor que la anterior. Tanto Joan como los marineros que tenÃa a su cargo tenÃan la costumbre de pescar con dinamita, y los oriundos de Balesuna les daban su tabaco a cambio de ostras del pantano. Los recursos que se encuentran en el cocotero y en sus frutos resultaron una maravilla, una auténtica revelación. Adiestró al cocinero para que preparara con su jugo una levadura que hinchaba y ablandaba el pan; aprovechaba la parte superior del corazón del tronco para confeccionar una deliciosa ensalada inventada por ella. Del caldo y la carne del coco sacaba salsas y condimentos ácidos o dulces, que se servÃan como acompañamiento de los platos más diversos, desde el pescado hasta los pudines. Le demostró a Sheldon la mejor calidad de la nata del coco respecto a la de la leche, para el café. Limpiaba también el cogollo de los renuevos tiernos y esponjosos, y los utilizaba en la ensalada como si fuesen lechuga. Estas ensaladas eran precisamente su fuerte, y en cierta ocasión dejó asombrado a Sheldon con una preparada a base de tallos tiernos de bambú. El tomate silvestre, que hasta ese momento habÃa sido despreciado o arrancado como cizaña, se recogió a partir de entonces para toda clase de ensaladas, salsas y sopas. Las gallinas que campaban a sus anchas y soltaban sus huevos en la espesura de la jungla fueron domesticadas, y Joan llegó a cazar un ánade silvestre y una torcaz para servirlas después en la mesa.