Aventura
Aventura Un dÃa después, Joan y Sheldon se vieron sorprendidos durante la comida por un nuevo clamor de voces violentas. Se acababa de violar la ley más sagrada de Beranda: los doscientos negros entraban en ese momento en el patio de la casa, sin pedir autorización previa; algo que solo les estaba permitido hacer a los capataces. Los invasores se apelotonaban frente a la galerÃa, lanzando gritos de amenaza y agitando sus puños en el aire. Sheldon se reclinó sobre la barandilla y esperó en silencio a que se tranquilizasen. Joan se encontraba detrás de él. Cuando el griterÃo se extinguió por fin, se adelantaron dos hombres altos y fuertes, de feroz y terrible expresión. Se trataba de dos hermanos: Carin-Jama, al que se conocÃa también como el melancólico, y Bellin-Jama, llamado el fanfarrón. Ambos habÃan servido en el pasado en las plantaciones de Queensland, y en todas partes se les conocÃa por sus retorcidas intenciones.
—Queremos que nos entregues a las dos MarÃas negras —gritó Bellin-Jama, dirigiéndose a Sheldon sin más ceremonias.
—¿Y para qué las queréis? —preguntó su amo.
—Para matarlas —replicaron los dos hermanos.