Aventura
Aventura —¿De qué estáis hablando? —gritó Sheldon, incapaz de contener su ira—. ¿Acaso han tocado la campana? No os necesito aquà para nada; vuestro trabajo está en el campo. Cuando toque la campana y terminéis el kai-kai, volved a hablarme de esas MarÃas. Ahora os podéis ir por donde habéis venido.
Nadie se movió, esperando la decisión final de Bellin-Jama, que parecÃa clavado en el suelo.
—Yo no me voy —dijo obstinado.
—Ten cuidado con lo que haces, Bellin-Jama —le dijo Sheldon con voz amenazadora—, o te mando a Tulagi para que pruebes el látigo. ¡Por el Dios vivo, que estáis terminando con mi paciencia!
Bellin-Jama le dirigió una mirada desafiante, y contestó, mostrando sus puños como los temerarios boxeadores de Queensland:
—¿Quieres luchar?
Una invitación a la pelea por parte de un negro es considerada la mayor ofensa en los paÃses donde los blancos, aun siendo minorÃa, imponen la ley. La provocación a un blanco por parte de un negro es algo inverosÃmil, que no puede esperarse y ni siquiera suponerse. Todo lo que pueden esperar los negros es que el blanco termine castigándolos a todos.