Colmillo blanco
Colmillo blanco Además, la formación en abanico tenÃa otra ventaja. Las cuerdas de longitudes variadas impedÃan que los perros que corrÃan en retaguardia atacaran a los de delante. Para que un perro atacara a otro tendrÃa que hacerlo a aquel cuya cuerda fuera más corta, en cuyo caso se encontrarÃa cara a cara con el perro al que iba a atacar y de la misma forma con el látigo del conductor del trineo. Pero la ventaja más peculiar de todas residÃa en el hecho de que el perro que se atrevÃa a atacar a uno por delante de él provocaba que el trineo avanzara a mayor velocidad, y cuanta más velocidad adquiriera el trineo, más rápidamente podrÃa el perro atacado huir. AsÃ, el perro de detrás nunca podÃa alcanzar al de delante. Cuanto más rápido corriera, más corrÃa el perseguido, y más rápido corrÃan todos los perros. De esta forma, el trineo avanzaba más rápido y asà era como, con ingeniosa estratagema, el hombre aumentaba su dominio sobre las bestias.