Colmillo blanco
Colmillo blanco Eran siete los cachorros que lo arrastraban. Los otros habÃan nacido antes y tenÃan nueve o diez meses más, mientras que Colmillo Blanco tan solo tenÃa ocho. Cada perro estaba sujeto al trineo por una cuerda. No habÃa dos cuerdas con la misma longitud y la diferencia entre unas y otras era al menos comparable al cuerpo de un perro. Todas las cuerdas se unÃan a un anillo que habÃa en la parte delantera del trineo. El trineo no tenÃa esquÃes, sino que era una plancha de corteza de abedul con el extremo delantero doblado hacia arriba para no hundirse en la nieve. Aquel diseño permitÃa el transporte de todo el peso, que quedaba distribuido sobre la mayor superficie de nieve, puesto que esta tenÃa la resistencia del cristal y era muy frágil. Siguiendo el mismo principio de distribución del peso, los perros al final de sus cuerdas formaban un abanico con ellas, por lo que no tropezaban entre sÃ.