Colmillo blanco
Colmillo blanco Fue en el Fuerte Yukon donde Colmillo Blanco vio a los primeros hombres blancos. Comparados con los indios que había conocido, eran para él otra raza de seres, una raza superior. Le impresionaron porque poseían un poder mayor y es en el poder donde reside la divinidad. Colmillo Blanco no lo razonó, ni en su mente elaboró el pensamiento de que los dioses blancos eran más poderosos. Era una sensación, nada más, pero no por ello menos intensa. Como en sus días de cachorro los enormes bultos de las tiendas erigidas por los hombres le habían impresionado como manifestaciones de poder, de la misma forma le impresionaron en aquellos momentos las casas y el gran fuerte construido con imponentes troncos. Poseían un dominio superior sobre las cosas que los dioses que había conocido, el más poderoso de los cuales era Castor Gris. Y, sin embargo, Castor Gris era un dios niño entre aquellos de piel blanca.