Colmillo blanco
Colmillo blanco Guapo Smith se adentró en el campamento y se colocó delante de Colmillo Blanco. Este gruñó con preocupación, observando sin perder detalle los movimientos de las manos. Una mano quedó extendida y comenzó a descender sobre su cabeza. Su tímido gruñido se volvió tenso y violento. La mano continuó descendiendo lentamente mientras él se iba agachando más y más bajo ella, mirándola con maldad y emitiendo gruñidos cada vez más cortos, como si con la respiración entrecortada se acercara su final. De pronto, le mordió, atacándole con los colmillos como una serpiente. Retiró la mano y los dientes entrechocaron con un fuerte chasquido al errar el mordisco. Guapo Smith estaba asustado y furioso. Castor Gris golpeó a Colmillo Blanco en la cabeza de tal forma que el perro se agazapó en el suelo en señal de respetuosa obediencia.