Colmillo blanco
Colmillo blanco —Pobre diablo —murmuró Scott compasivo—. Lo que necesita es una demostración de la amabilidad humana —añadió, y se volvió para entrar en la cabaña.
Salió con un trozo de carne que arrojó a Colmillo Blanco. Saltó apartándose de ella y desde la distancia la observó con desconfianza.
—¡Eh, tú, Mayor! —gritó Matt en tono de advertencia, aunque demasiado tarde.
Mayor habÃa saltado hacia la carne. En el instante en que sus mandÃbulas se cerraron sobre ella, Colmillo Blanco lo atacó. Cayó derribado. Matt se acercó corriendo, pero más veloz que él era Colmillo Blanco. Mayor se tambaleó en pie, pero la sangre salÃa de su garganta a borbotones formando sobre la nieve enrojecida un sendero cada vez más ancho.
—Ha sido excesivo, pero se lo merecÃa —dijo Scott con precipitación.
Pero el pie de Matt ya habÃa comenzado el movimiento para darle una patada. Se produjo un salto, una dentellada y una aguda exclamación. Colmillo Blanco, gruñendo feroz, se arrastró varias yardas hacia atrás, al tiempo que Matt se inclinaba para examinar su pierna.
—Me ha mordido bien —dijo señalando los rasgados pantalones, los calzoncillos y la mancha de sangre que se extendÃa por momentos.