Colmillo blanco
Colmillo blanco —Bueno, ¡caray! —fue la expresión de perplejidad del conductor.
—FÃjate en su inteligencia —continuó Scott con precipitación—. Sabe lo que significa un arma de fuego tanto como tú o yo. Tiene inteligencia y vamos a darle una oportunidad a esa inteligencia. Aparta el rifle.
—Está bien, no deseo otra cosa —asintió Matt apoyando el rifle en el montón de madera—. ¡Pero fÃjese en eso! —exclamó poco después.
Colmillo Blanco se habÃa calmado y habÃa dejado de gruñir.
—Todo esto es digno de estudio. Mire.
Matt extendió la mano para coger el rifle y, en el mismo instante, Colmillo Blanco gruñó. Se apartó del rifle y sus labios volvieron a descender cubriendo los dientes.
Matt cogió el rifle y comenzó a levantarlo muy lentamente sobre el hombro. Los gruñidos de Colmillo Blanco comenzaron con el movimiento y aumentaron cuando el movimiento llegó a su culminación. Pero en el instante en que el rifle le apuntaba, saltó a un lado detrás de la esquina de la cabaña. Matt se quedó perplejo mirando en la nieve el espacio vacÃo que momentos antes habÃa ocupado Colmillo Blanco.
El conductor bajó el rifle con solemnidad, se volvió y miró a su jefe.