Colmillo blanco

Colmillo blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Colmillo Blanco salió del coche. Estaba perplejo. La ciudad de pesadilla había desaparecido. El coche se le había antojado como la habitación de una casa, en la que, una vez dentro, la ciudad parecía no existir. Su estruendo ya no volvió a albergarse en sus orejas. Ante él había un campo sonriente, bañado por el sol y rezumante de perezosa serenidad. Pero tuvo poco tiempo para maravillarse de aquella transformación. Lo aceptó como se aceptan todos los hechos inexplicables y las manifestaciones de los dioses. Era la forma que tenían de actuar.

Había un carruaje esperando. Un hombre y una mujer se aproximaron al amo. Los brazos de la mujer se extendieron y abrazaron su cuello…, ¡un acto de hostilidad! Al instante, Weedon Scott se libró del abrazo y se acercó a Colmillo Blanco, que se había puesto a gruñir rabiando como un demonio.

—Está bien, madre —decía Scott mientras mantenía agarrado a Colmillo Blanco y lo apaciguaba—. Piensa que vas a hacerme daño y no puede permitirlo. Está bien, está bien. Aprenderá a conocerte pronto.

—Entonces tal vez pueda manifestar mi amor hacia ti cuando el perro no esté a tu lado —dijo ella riendo, aunque estaba pálida y temblorosa de miedo.

Miró a Colmillo Blanco, que gruñía, erizaba el pelo y la miraba con malignidad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker