Colmillo blanco

Colmillo blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Colmillo Blanco no esperó. El camino estaba libre y eso era lo que él quería. Ella salió tras él, sin dejar de ladrar. En aquellos momentos, el camino estaba libre y, cuando llegaba la hora de correr, Colmillo Blanco podía enseñarle muchas cosas. Ella corría desesperada, histérica, esforzándose al máximo, revelando el esfuerzo que estaba haciendo a cada zancada; y Colmillo Blanco corría suavemente, ya muy lejos, silencioso, sin esfuerzo, deslizándose como un fantasma sobre el suelo.

Al rodear la mansión por la porte-cochère[16], se topó con el carruaje. Se había detenido y su amo estaba descendiendo. En aquel momento, todavía corriendo a toda velocidad, Colmillo Blanco de pronto se dio cuenta de que le atacaban por un costado. Era un galgo escocés de pelo lanoso que se abalanzaba sobre él. Colmillo Blanco intentó evitarlo. Pero iba demasiado rápido y el perro estaba demasiado cerca. Le golpeó en el flanco, y tal fue su empuje y lo inesperado de su ataque, que fue lanzado por los aires y cayó rodando al suelo. Se recuperó y se irguió con una mirada maligna, las orejas hacia atrás, los labios retorcidos, el hocico fruncido, los dientes apretados al haber fallado por muy poco el mordisco en la blanda garganta del perro.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker