Colmillo blanco
Colmillo blanco No era así con Collie. Si bien ella le aceptaba porque aquella era la orden de los dioses, no existía razón alguna para que le dejara en paz. Incrustada en su ser albergaba la memoria de incontables crímenes que él y los suyos habían perpetrado contra sus antecesores. No podía olvidarse en un día ni en una generación lo que les había ocurrido a los rebaños asolados por el lobo. Todo aquello le hacía sentir un aguijón que la inducía a tomarse la revancha. No podía atacarle en presencia de los dioses que habían permitido su presencia, pero eso no le impedía hacerle la vida lo más desgraciada posible en pequeñas cosas. Una enemistad antigua existía entre ellos, y ella se encargaría de que él lo recordase.