Colmillo blanco
Colmillo blanco Corrió de nuevo en el silencio, cazando su alimento vivo durante los meses de hambre, y también de nuevo se vio a la cabeza de la traílla, con los látigos de Mit-sah y Castor Gris restallando por detrás y sus voces gritando «¡Raa! ¡Raa!» cuando alcanzaban un paso estrecho y los perros se agrupaban como un abanico para pasar. Vivió de nuevo todos sus días con Guapo Smith y las peleas que protagonizó.
Gruñó y gimió dormido y aquellos que le observaban decían que sus sueños eran malos.