Colmillo blanco

Colmillo blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Un estremecimiento de pánico se apoderó de él. Alcanzó un leño para arrojárselo inmediatamente, pero antes de que lo tuviera en la mano para tirárselo, ella dio un salto hacia atrás y se puso a salvo. Entonces, Henry se dio cuenta de que estaba acostumbrada a que le arrojaran cosas. Había gruñido al retirarse, enseñando sus colmillos hasta las mismas encías, haciendo desaparecer toda aquella melancolía y reemplazándola por una maliciosidad carnívora que le hizo estremecer. Contempló su propia mano, que empuñaba el leño, advirtiendo la infinita delicadeza de sus dedos agarrándolo, cómo se adaptaban a las irregularidades de la superficie, curvándose sobre, por debajo y alrededor de la madera rugosa, y el dedo pequeño, muy cerca de la parte en llamas, que se apartó automáticamente del doloroso calor hacia una parte más fría. Y en el mismo instante, le pareció ver la imagen de aquellos sensibles y delicados dedos mordidos y desgarrados por los blancos dientes de la loba. Jamás había querido tanto a su cuerpo como en aquel momento en que su posesión era tan insegura.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker