Colmillo blanco
Colmillo blanco Avanzaban mudos, reservando la energÃa de sus respiraciones para el trabajo de sus cuerpos. A cada lado se extendÃa el silencio que los empujaba con su presencia casi tangible. Afectaba a sus mentes de la misma forma que las atmósferas en aguas profundas afectan al cuerpo del buzo. Los aplastaba con el peso de su infinita vastedad y su inalterable condición. Les exprimÃa las regiones más recónditas de sus mentes, extrayendo, como el zumo de la uva, todos los falsos ardores, exaltaciones e indebidos valores del alma humana, hasta que ellos mismos se sentÃan finitos y pequeños, motas y partÃculas diminutas moviéndose gracias a su débil astucia y poca agudeza a través de la obra e interacción de los grandes elementos y de las fuerzas ciegas de la naturaleza.