El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler En aquel instante salió Pete, para relevarlos en el timón mientras ellos entraban a comer. Ambos muchachos acogieron su llegada con una sensación de alivio, y toda su molestia se disipó ante la comida, que era tal como había asegurado el capitán. Después Frisco Kid relevó a French Pete, y en tanto que éste comía, Joe lavó los platos y puso en orden la cabina. Luego se reunieron todos en la popa, donde el capitán se esforzó por aumentar la cordialidad, entreteniéndoles con narraciones de la vida de los pescadores de ostras en los mares del sur.
Así transcurrió la tarde. Hacía ya bastante rato que habían dejado atrás San Francisco y rodeado Hunter’s Point, y ahora corrían a lo largo de la costa de San Mateo. Joe distinguió un grupo de ciclistas que daban la vuelta alrededor de un peñasco en San Bruno Road, y le trajeron a la memoria el día que había pasado por aquel mismo sitio montado en su propia bicicleta. Apenas hacía un par de meses, pero a él le parecían siglos, tantas eran las cosas que habían sucedido en aquel intervalo.