El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler —¡Allà hay uno! —gritó. Y después de examinarlo cuidadosamente, añadió—: El Go Ask Her. No tardará en estrellarse. Creo que la tripulación se ha salvado.
French Pete miraba con los anteojos. Joe miró después y pudo ver con toda claridad el infortunado bergantÃn levantarse y hundirse entre las olas. Más allá, en la playa, descubrió a los tripulantes.
—¿Dónde está el Ghost? —preguntó French Pete.
Frisco Kid lo buscó inútilmente por toda la costa; pero cuando volvió los anteojos hacia el mar, lo vio a la luz del nuevo dÃa a más de media milla a barlovento y fuera de peligro.
—Apuesto a que en toda la noche no ha sido arrastrado ni cien pies —dijo—. Debe haber encontrado buen fondo para anclar.
—Barro —dictaminó French Pete—. Precisamente allà hay un trozo fangoso. Si sale con bien de esto, ya puede asegurar que tiene brÃos. Lleva áncoras muy ligeras, sólo buenas para el barro. Yo les dije que se procuraran otras más fuertes, pero se rieron. Algún dÃa lo lamentarán, ya veréis.