El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler Saltó en el bote detrás de los hombres, y con un gesto de su brazo herido gritó:
—¡Y luego a México, compañeros… México, donde siempre es primavera!
Al mismo tiempo que el Dazzler, libre del áncora, partÃa bajo el impulso del foque, asomó por la popa una vela oscura, faltando poco para que no tropezara con el esquife que iba a remolque. El sollado de este barco desconocido estaba atestado de hombres, quienes al ver a los piratas gritaron furiosos. Por la mente de Joe pasó la idea de correr a proa y cortar las drizas, a fin de que el Dazzler fuese capturado. Según habÃa dicho el dÃa antes a French Pete, él no habÃa cometido nada de que tuviera que avergonzarse, y no temÃa presentarse ante el tribunal de justicia. Pero al pensar en Frisco Kid se contuvo. Deseaba llevarlo consigo a tierra; pero al obrar asà ahora, harÃa que fuese a presidio. Además, él también empezó a interesarse vivamente en la huida del Dazzler.