El crucero del Dazzler

El crucero del Dazzler

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El bergantín que les perseguía viró rápidamente para darles caza y rozó en la oscuridad al yate allí anclado. El hombre que había a bordo, creyendo que ahora le tocaba a él, dio un alarido, corrió desaforado por la cubierta y se lanzó al agua. Aprovechando la confusión, y mientras los otros procuraban salvarle, French Pete y los suyos desaparecieron en las sombras. El Reindeer ya se había perdido de vista, y cuando Joe y Frisco Kid hubieron recogido las garruchas y puesto todo en orden, se hallaron en alta mar. El viento refrescaba constantemente y el Dazzler emprendió una loca carrera por aquella superficie relativamente tranquila. Antes de una hora habían dejado atrás las luces de Hunter’s Point. Frisco Kid bajó para hacer café, pero Joe permaneció sobre cubierta, viendo crecer las luces de la parte Sur de San Francisco y meditando acerca del punto de destino. ¡México! ¡Iban a navegar en tan frágil embarcación! ¡Imposible! Al menos eso creía él, pues la idea que se había formado de los viajes por el Océano quedaba reducida a los buques de vapor y a los barcos perfectamente equipados. Comenzaba a lamentar no haber cortado las drizas y deseaba dirigir mil preguntas a French Pete; pero precisamente cuando iba a formular la primera, este digno personaje le mandó bajar para tomar café y acostarse. Poco después le siguió Frisco Kid, y French Pete se quedó solo, ocupado en alejarse del golfo y salir al mar abierto. Distinguió una vela a sotavento, en la borda opuesta, que orzaba bruscamente y se aproximaba hasta hacerse perfectamente visible. Pero la oscuridad les favorecía y ya no oyó nada, tal vez porque iba a barlovento y avanzaban con la relinga floja.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker