El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler —Bueno —dijo, más excitada que nunca su sangre de luchador, ante la injusticia del procedimiento—. ¡Ven!
Sorrel-top Simpson, un año más joven que su hermano, dio pruebas de ser más innoble aún como contrincante, y el buen fogonero tuvo que intervenir varias veces antes de que el segundogénito de la tribu de los Simpson rodase por el suelo y se diera por vencido.
Esta vez fue en busca de sus cometas sin presumir, ni remotamente, que debÃa ganárselas todavÃa. De nuevo se interpuso otro rapaz entre él y los suyos. TenÃa el cabello igualmente de un color encendido, y Joe reconoció en él a otro miembro de la misma tribu. Era la última edición de los hermanos, algo menos corpulento y con el rostro cubierto de numerosas pecas, que la luz eléctrica ponÃa francamente de manifiesto.
—No tendrás las cometas hasta que me hayas derrotado a mà —le provocó con una vocecita chillona—. Yo soy «Reddy» Simpson, y no podrás decir que has vencido a la familia si antes no me vences a mÃ.
Los de la banda aplaudieron admirados, y Reddy se despojó de su andrajosa chaqueta, como preliminar del combate.
—Prepárate —dijo a Joe.