El crucero del Dazzler

El crucero del Dazzler

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El señor Bronson cesó de leer y levantó la vista del papel.

—¿Dónde estuviste por la tarde? —preguntó.

—Crucé la bahía y fui a Oakland —contestó Joe, sin tratar de oponer el dolor de cabeza y de todo su cuerpo como atenuante a su falta.

—Eso es lo que se llama «ser franco», ¿no es verdad?

—Sí, señor —respondió Joe.

—La víspera de los exámenes, te pareció oportuno, en vez de estudiar, marcharte a corretear y liarte vergonzosamente a puñetazos con unos hampones. Entonces no quise decirte nada. Y hasta es posible que te hubiese perdonado si te hubieras portado bien en la escuela.

Joe no tuvo nada que objetar. Sabía que el asunto ofrecía otro aspecto, pero imaginaba que su padre no le comprendería y que, por consiguiente, era inútil hablarle de ello.

—Has faltado por negligencia y desaplicación. Necesitas lo que no he empleado todavía contigo, esto es: una disciplina severa. Hace tiempo que lucho con la conveniencia de enviarte a una escuela militar, donde cada minuto de las veinticuatro horas te señalarían tus obligaciones.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker