El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler —¿En el qué?
—En el castillo de proa, el sitio donde viven los marineros —explicó sonrojándose y dudando de su pronunciación.
—¡Oh, el castillo! ¿Conoces algo de navegación?
—SÃ… no; esto es, excepto lo que he leÃdo.
Frisco Kid silbó, giró sobre sus talones de una manera altiva y penetró en la cabina.
—Navegar —decÃa riendo mientras encendÃa el fuego y preparaba la cena— en el «castillo de proa» también; y cree que le gustará.
Entretanto, French Pete enseñaba el bergantÃn al recién llegado como si fuera un invitado. Desplegaba tal afabilidad y encanto que, al asomar Frisco Kid la cabeza por la escotilla para llamarles a cenar, casi se ahogó en sus esfuerzos por reprimir una mueca.