El Valle de la luna
El Valle de la luna —¿Por lo menos tuvo el buen gusto de elegir alguna blusa linda? —le preguntó Saxon sonriendo.
Bert meneó la cabeza muy seriamente.
—Solamente trabajé un mes. Después organizamos la unión obrera y nos hicieron saltar más alto que una pelota.
—Y a ustedes, los estúpidos del taller, los van a hacer volar de la misma manera si es que van a la huelga —dijo Mary.
—Eso es lo que siempre les digo —respondió Bert—. No tenemos ninguna posibilidad de ganar.
—¿Entonces por qué hacen la huelga? —preguntó Saxon.
Bert la miró durante un momento con los ojos brillantes, como si fuesen lacas, y después respondió:
—¿Para qué murieron mis dos tíos en Gettysburg?