El Valle de la luna
El Valle de la luna —Soy anglosajón en cada pulgada de mi cuerpo. Vea el color de mis ojos y de mi piel. Soy muy blanco en las partes del cuerpo en las que el sol no me quemó. Y cuando era pequeño mis cabellos eran muy amarillos. Y mi madre me dice que a medida que pase el tiempo serán más y más oscuros. ¡Mala suerte! Pero igualmente soy anglosajón. Pertenezco a una raza de peleadores. ¡No le tenemos miedo a nadie! Por ejemplo, esa bahÃa ¿usted cree que me da miedo? —miró hacia las aguas con los ojos llenos de burla—. Si la crucé cuando rugÃa, a pesar de que los marineros de los balandros de exploración me decÃan que mentÃa y que no lo habÃa hecho nunca. Uff, son unas cabezas cuadradas. Bah, si hemos vencido a su raza hace mil años atrás. Nos llevamos por delante todo lo que se nos opuso. Derrotamos al mundo, lo vencimos enteramente. En el mar, en tierra, en cualquier parte. FÃjese en Lord Nelson, en Davy Crockett, en Pablo Jones, mire a Clice, y a Kitchner, y a Fremont y a Kit Carson, a todos ellos.