El Valle de la luna
El Valle de la luna Hizo una pausa para tomar un poco de aliento y la miró.
—¡Oh! —dijo—, no me hubiera gustado estar dentro de la piel de ese tipo.
—¡Mi primer nombre es Saxon! —exclamó ella entusiasmada.
—¿Su nombre?
—Es mi primer nombre.
—¡Oh! —exclamó él—. Usted tiene suerte. Si el mÃo hubiese sido tan sólo Earling…, usted ya sabe…, Earling el Audaz…, o sino Lobo, o Swen…, o Jarl…
—¿Pero cuál es su nombre? —le preguntó ella.
—Sólo Juan —dijo tristemente—. Pero no permito que me llamen Juanito. ¿No la enfermarÃa que la llamaran de esa manera?… ¡Juanito!