El Valle de la luna
El Valle de la luna En el cruce de la calle Siete y Poplar se separaron, y Saxon se dirigió sola, a pie, hasta Pine, cargando con su parte de los peces. A pesar de lo cansada que se sentÃa por las andanzas de todo el dÃa, tenÃa una agradable sensación de bienestar. Después limpió el pescado y, más tarde, se durmió preguntándose si cuando volvieran los dÃas felices serÃa capaz de convencerlo a Billy para que consiguiera un bote y salieran los domingos, de la misma manera que acababa de hacerlo.