El Valle de la luna
El Valle de la luna —Ustedes dos son bravos —les dijo al despedirse—. Quisiera marchar junto con ustedes, con mi bulto a cuestas. Si alguna vez puede ayudarles, háganmelo saber. Están predestinados a triunfar y quiero tener que ver algo en esto. ComunÃquenme cómo se consiguen las tierras del Estado, aunque no tengo mucha confianza en eso. Es casi seguro que deben estar muy lejos de los mercados. —Estrechó la mano de Billy. Saxon la atrajo hacia sà y la besó.
—Sea valiente —le dijo la mujer al oÃdo—. Ustedes triunfarán porque parten de principios acertados, y también estuvieron bien al no aceptar mi proposición. Pero recuerden que siempre estaré al servicio de ustedes. Aún son jóvenes y no tienen ningún apuro. Cada vez que se detengan en alguna parte por un tiempo, comunÃquenme la nueva, y les haré llegar montones de publicaciones con informes oficiales y revistas agrÃcolas. Adiós, y mucha, pero mucha suerte.