El Valle de la luna
El Valle de la luna —Bueno, podrÃamos soportar un poco de niebla…, la necesaria como para tener árboles de madera roja —concedió ella—. No sé qué podrá ser una cantera de piedra filosofal, pero si es algo semejante a la cantera de mármol del señor Hafler, y por allà hay un ferrocarril cerca, supongo que podrÃamos arreglarnos e ir en busca de eso. Y no hay necesidad de llegar a la luna para poseer un rocÃo que se parezca a la miel. Se lo encuentra en las hojas de los arbustos, en el condado de Nevada. Lo sé porque mi padre se lo contó a mamá y ella me lo dijo.
Ya más tarde, durante la noche, después de seguir con el mismo tema de la agricultura, Hall se desató contra el «paraÃso de los tahúres», como llamaba a los Estados Unidos.