El Valle de la luna
El Valle de la luna —Y cuando uno piensa en la gloriosa oportunidad que se perdió… —dijo—. Un paÃs nuevo, rodeado por dos océanos, situado en la latitud preciosa, con la mejor tierra y los más grandes recursos naturales, superiores a cualquier otro paÃs del mundo, colonizado por inmigrantes de Europa que rompieron todos los lazos con sus paÃses de origen, gente que estaba entusiasmada con la democracia… Sólo habÃa una cosa que podÃa impedir el perfeccionamiento de la democracia que habÃan iniciado y que querÃan, y era la voracidad. Comenzaron a comerse todo lo que veÃan, de la misma manera que una piara de cerdos, y mientras lo hacÃan la democracia se hizo pedazos. Y después la voracidad los llevó al juego de azar. Era una nación de jugadores y cuando un hombre perdÃa una apuesta, sólo le quedaba avanzar hasta el lÃmite del desierto y apostar allà nuevamente. Se movÃan hasta la superficie de la tierra como si fuesen langostas. Y lo destruyeron todo: los indios, el suelo, los bosques, de la misma manera que el búfalo y a la paloma mensajera. TenÃan la moral del tahúr para la polÃtica y los negocios. Las leyes eran las, del juego, y siempre establecÃan… cómo hacer el juego.